Tú y él/ella en la cama. Empiezan las caricias y los besos. Poco a poco la temperatura sube. Se van desvistiendo mutuamente. Comienza la respiración corta pero fuerte. Se miran fijamente. Se tocan y humedecen. Recostados en la cama y… terminan haciendo la misma pose de siempre. ¿No les apetece cambiar un poquito de posición?
 

A veces es recomendable agregarle un “extra” a la relación para que nunca muera el amor. Para que la pasión sea una constante. Para que no dejen de desearse uno al otro. Y todos conocemos al menos un par, o más, de poses o posiciones sexuales. Muchos quisieran practicar algunas más y experimentar. Pues lo primero que se debe hacer es conversar con el novio/a para que juntos lleguen a elegir  una pose que se acomode a ambos y que puedan disfrutarlo sin presiones.


En el siguiente post les contamos de varias posiciones que pueden adoptar para llegar al clímax en pareja. Algunas son más difíciles que otras. Las hay para principiantes y hasta los de tipo “acróbatas”.


Ustedes deciden qué pose quieren intentar pero recuerden que lo más importante es que vivan el momento y no se preocupen en la técnica si en algún momento sienten que no se da como lo habían planeado. Déjense llevar por la pasión y que sus cuerpo se enlacen, con sudor o sin él, rápido o despacio; arriba, abajo o atrás; con vibrador o bolas chinas como accesorios de la sesión. Pero vivan el momento.

 

Mejores-Posiciones-sexuales


El pájaro prisionero

Chicas, esta posición les brindará una gran estimulación del punto G. Se recuestan sobre la cama y levantan las piernas mientras su hombre las penetra colocando sus piernas a ambos lados de sus muslos. Hombres, una  sugerencia: presionen las rodillas de su pareja para que pueda aumentar la presión sobre su miembro (y ya sabemos cómo les encanta eso). Y chicas, ustedes pueden colocar sus piernas en los hombros de su pareja o contraer las piernas para que el hombre sienta más presión en el pene cuando les sujete las rodillas.

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El escandinavo

Esta es una variación del popular Cowgirl o Vaquera. La mujer se coloca arriba de su pareja pero a diferencia del Cowgirl, le da la espalda a su compañero sexual, dejando sus rodillas a ambos lados del hombre como se muestra en la imagen.
El hombre puede jugar con sus nalgas, ano, piernas. Es sólo cuestión de imaginación así que, caballeros, denle rienda suelta a su creatividad. Con esta posición la mujer puede moverse a su propio ritmo o puede pedirle ayuda a su compañero quien sujetándola de las caderas puede “moverla”. Con esta posición pueden tocar el pene del hombre mientras ellos se deleitan con la imagen de sus nalgas.

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Dulzura oriental

Una de las más queridas por las chicas. En esta postura ella se recuesta en la cama con las piernas ligeramente abiertas y las rodillas dobladas. El hombre se desliza entre sus muslos, tal como se muestra en la imagen, para poder penetrarla suavemente mientras la eleva por la pelvis para mejor comodidad de ambos. Muchachos, pueden coger a su pareja por la espalda de forma delicada e ir acercándola a su boca. Su boca contra el estómago de ella, para que el encuentro se haga incluso más íntimo, dulce y de conexión. En esta la mujer asume el papel pasivo. Simplemente tiene que disfrutar del placer que recibe.

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La Santanderina

Es la pose ideal para las mujeres embarazadas durante los primeros 5 meses de gestación. Se tumban en la cama, de costado, presionando  las nalgas de la mujer contra el pene de él. Es como hacer la cuchara en las noches frías pero esta vez habrá penetración. Así, el hombre y la mujer tienen las manos libres: él puede tocarle los senos, las piernas, tocarle la vagina para que sienta doble estimulación. Mientras ella puede tocarle las piernas, las nalgas, ir tocándose a sí misma o con la ayuda de un vibrador. Pueden recorrer cada uno el cuerpo del otro y empezar con caricias, él puede susurrarle al oído, oler su cabello, besarle el cuello o la nuca.

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La silla

Otro clásico de clásicos. En la posición de la silla el hombre está sentado en una silla (puede ser sofá, borde de la cama o lo que se les acomode mejor) y la mujer encima, dándole la espalda a su pareja. En esta posición son las mujeres las que toman el control del movimiento, subiendo y bajando o con movimientos adelante y atrás. Esta pose es también ideal para las caricias: él puede tocarle los pechos, la espalda, las nalgas en cada movimiento, tocarle el clítoris, besarle el cuello o la nuca. Pueden empezar con movimientos suaves e ir incrementando los movimientos conforme se incremente la excitación.

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La gran carretilla

Si estás en buen estado físico y crees que podrás realizarlo, luego de ver la imagen, te lo recomendamos al 100%. En esta postura de la gran carretilla la mujer se coloca, con la parte superior del cuerpo y los codos, apoyados en la cama, mientras el hombre le sujeta las piernas abiertas por los muslos para penetrarla. Esta también es una pose pasiva para la mujer ya que permanece inmóvil y es él el que realiza los movimientos de vaivén. Claro, que puedes ir moviéndose al ritmo del hombre y dependiendo de su excitación. En esta pose se pueden ayudar de un vibrador de clítoris.

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El ventilador

Con esta pose se puede realizar penetración tanto anal como vaginal. Además otorga un gran estímulo al punto G y al clítoris y una penetración profunda. El hombre se coloca detrás de ella para penetrarla. Ella con las rodillas ligeramente abiertas y flexionadas se coloca de espaldas a él y con los brazos apoyados en una silla, mesa, etc. Con esta posición el hombre puede colocar sus manos entre las piernas de ella, estimulando a su pareja en el clítoris mientras la penetra. O tocarle los pechos, la espalda o sujetarla del cabello  y jalarla hacia él (sin ser tan bruscos, señores. No sean brutos).

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Los equilibristas

Este es para los que tienen alma de equilibristas ya que exige un poco de esfuerzo. Además el hombre tendrá que tener mucha fuerza en los brazos y un gran físico. El hombre se coloca de espalda con las rodillas flexionadas, sujeta a la mujer por la cintura y la penetra por detrás. En esta postura el hombre marca el ritmo de los movimientos. Mientras la penetran, la mujer puede acariciar la base del pene de su pareja, la cual es extremadamente erógena.

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El pino indio

Otra que quizás resulte un poco complicado o realizable con un esfuerzo adicional. Ella se apoya con sus manos sobre el suelo, con los brazos extendidos. Él le levanta la pelvis mientras ella coloca sus piernas por debajo de los brazos de su compañero. A quien lo quiera probar, adelante. Sin embargo recuerden que no podrán realizar dulces caricias porque la posición no lo permite y además, a menos que tengan una gran resistencia física, esta posición la podrán mantener por corto tiempo.

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El momento Zen

Esta postura provoca un momento de paz y tranquilidad en mitad de todo el frenesí sexual. Cuando ambos estén a poco de llegar al orgasmo, con cualquier otra posición, respiren suavemente  y colóquense uno frente al otro. Comiencen a moverse muy lentamente, entrecrucen sus piernas tal como se muestra en la imagen y acerquen sus pechos, uno contra el otro. Mírense fijamente. Poco a poco vayan incrementando la velocidad de los movimientos y de la penetración hasta que consigan llegar a un orgasmo increíble. Los conocedores y practicantes de esta postura dicen que es una de las mejores que ofrece el Kama Sutra ya que te conectas a otro nivel con tu pareja, logrando orgasmos increíbles. Así que, nada perdemos con intentarlo.

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